
| Alicia Latorre Presidenta de la Federación Española de Asociaciones Pro Vida |
| albadigital.es |
No pierden ni un momento en escucharlas, ni les interesan sus problemas, pero les empujan a acabar cruelmente con la vida de su hijo, con lo más precioso, inocente y hermoso. Dicen que quieren defender a las mujeres de la cárcel y las condenan, no ya a pena de cárcel, sino a cadena perpetua y pena de muerte a un tiempo, algo incompatible en Derecho, pero posible en la vida. Cadena perpetua de pesadillas, remordimientos y tristeza infinita o bien frialdad y dureza, indiferencia, maltrato, agresividad o locura porque todo cabe, todo es posible tras un aborto. Pero cuando salen por la puerta vacías y sangrando en su vientre y su alma, terriblemente solas, ya no importan para casi nadie, al menos no para los verdugos ni para quien los cobija, porque el negocio está hecho y están mejor ahí, tiradas y amordazadas, listas para seguir el círculo vicioso que probablemente las llevará de nuevo a solicitar sus ‘servicios’. Esa cadena perpetua que las ata a un momento desgraciado que cambió para siempre su futuro es a la vez pena de muerte porque están muertas para sí mismas y para todo lo hermoso. Muchas se odian y odian al mundo. Muertas a los niños, a los sueños, a la vida; esclavas de los hombres o enemigas suyas, rompen relaciones o las tienen con cualquiera. Vidas rotas, soledad amarga, sima sin fondo. Pero los que llaman al aborto ‘libertad’ también mienten y dicen que ese dolor no existe y les niegan de nuevo su ayuda.
Las mujeres no han ido nunca a la cárcel por el aborto, no mientan, que toda mentira es mala pero ésta es perversa y clama al Cielo. Digan que no quieren que vayan a la cárcel sus invitados de honor y asesores ‘de lujo’ (de mucho lujo), los que tienen sus manos manchadas de la sangre más inocente y el dolor más evitable. Esos que experimentan con las mujeres los fármacos prohibidos, los que firman en blanco la sentencia de muerte, los que tiran a la basura los restos de unos hijos que siempre vivirán en el corazón de sus madres. ¿Pueden callar la voz de su conciencia como cierran la bolsa de la basura? ¿No les quema ese dinero?
Los grandes magnates del negocio y quienes trazan los planes de la muerte entierran la voz de su conciencia como callan el corazón del no nacido o el llanto ahogado de sus padres. Y no les quema el dinero, porque ¿cómo van a mantener chalets, coches y negocios?, ¿cómo van si no a conservar el poder y a conseguir una ley que recoja punto a punto lo que a diario practican? Pero afirmo sin dudarlo que hay también entre esos muros de la vergüenza.
Son muchos de los que ‘trabajan’ en este negocio oscuro del ‘todo vale si hay euros’. Sé que algunos empezaron porque allí se gana más, da igual en blanco o en negro porque no hay que ser racistas. Pero no suelen durar porque huyen de las sombras de las vidas que han segado. Otros buscan reforzar su propio aborto con otros, porque al ser muchos, tal vez la culpa se desdibuja. Otros siguen vacilantes, como autómatas comprados, sin atreverse a salir pero deseando arrancarse de ese engranaje helado.
Y mientras la mentira sigue el montaje y dispara contra quien se atreve a sacar la verdad como argumento o contra quien reclama compasión, sentido común y progreso.
Pero todas sus argucias, sus eufemismos no cambian la realidad. La prepotencia y el abuso de poder caerán desplomados ante sí mismos y ante el juicio de la Historia, por querer convertir sus crímenes en derechos, por diezmar generaciones enteras como sólo ocurre tras una guerra, por negar terapia a quienes necesitan llorar su dolor y encontrar la paz y por querer promulgar leyes que libran de la cárcel a asesinos y estafadores, en vez de velar por el bien común. Confío en que los políticos de todo signo y color no secunden con su voto esta sentencia infame. Quiero creer, porque he visto florecer mucho bien entre tanto dolor, que esos hombres y mujeres arrepentidos, el amor de los que ayudan en la sombra y el incuestionable poder de plegarias y corazones unidos, cambiarán el luto por esperanza, derrotarán las leyes injustas y conseguirán que muchos rectifiquen el rumbo de sus vidas, en el tiempo que aún les queda.
El plazo de la vida ¿lo da el Estado?
31 de marzo de 2009
¿Quién puede morir? El que vive. Y ¿quién vive? El concebido. La palabra abortar procede de la palabra latina "aborior, abortus sum" que significa "morir, perecer, extinguirse". Por lo tanto la consideración de que la muerte se puede producir desde el mismo momento de la concepción de la vida se remonta a nuestros más lejanos orígenes léxicos y humanos.
¿Ha cambiado nuestra forma de pensar? ¿Tenemos una concepción diferente de nosotros mismos? ¿Debemos respetar la vida de los demás en cualquier circunstancia? o ¿estamos justificados en algunos casos para no respetarla? En el Derecho español si alguien ve peligrar su vida o la de un tercero y mata al agresor para evitarlo, se excluiría la condena penal por haber actuado en “legítima defensa”. De la misma manera si uno se ve en un estado de necesidad para su vida, puede hacer un acto que lleve a quitarle la vida a otro aunque éste no nos haya agredido previamente (piénsese p. ej. la situación de dos náufragos que no saben nadar y sólo hay una tabla que puede mantener a flote a uno de ellos o la de los escaladores que cuelgan de una misma cuerda que no soporta el peso de los dos). En estos casos, el acto de uno de ellos que supone la muerte del otro se justifica porque a nadie le es exigible un comportamiento heroico ni el riesgo de sacrificio de la propia vida para salvar a un tercero. Es el supuesto de colisión entre bienes jurídicos iguales.
Hasta ahora se ha utilizado este estado de necesidad como fundamento jurídico que justificaba el poder abortar una criatura en gestación. Se basaba en que a ninguna mujer le era exigible un comportamiento supuestamente tan heroico como los anteriormente mencionados en los casos en que hubiera sido agredida sexualmente, o en que la criatura que fuera a nacer tuviera graves taras físicas o psíquicas o cuando pudiera existir grave riesgo no sólo para la vida sino también para la salud física o psíquica de la madre. Digo supuestamente porque a mi parecer no tiene ningún punto de comparación pues no hay colisión de bienes jurídicos iguales. En aquellos casos uno podía provocar la muerte de otro para salvar la propia vida o la de un tercero. En estos, se puede provocar la muerte de otra persona para no tener que soportar una vida propia con un hijo producto de una violación o con un hijo con taras o simplemente para no tener que soportar la vida propia con un hijo. Esta solución ha sido lamentablemente la hasta ahora aceptada por la unanimidad de todo el arco político español (pues el Partido Popular que ahora se opone a la actual ampliación no derogó la anterior ley) y ha llevado a no considerar condenable más de 1.200.000 abortos en 20 años.
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Ahora el gobierno español, hablando en nombre de la mayoría de la sociedad y del progreso, va a sostener que para poder abortar ya no hace falta ni siquiera estar en un estado de necesidad o de supuesta necesidad. Pretende el aborto libre. Lo justifica para equipararnos a las legislaciones europeas, cuando son los europeos los que están viniendo a abortar a España. Todavía se está decidiendo entre ellos qué concebido tiene derecho a la vida y cual no. Parece, según las últimas palabras de la Ministra de igualdad, que somos humanos con una vida respetable a partir de la semana 22 (5 meses). La protección ya no la tiene el ser humano por el mero hecho de serlo sino por el hecho de haberse desarrollado 22 semanas, lo cual permite un feto viable independientemente de la madre.
¿Qué va a ocurrir ahora con la ampliación que pretende el gobierno? Que la vida deja de ser bien jurídico protegido hasta la semana 22 de gestación. No es una mera regulación sino un cambio de concepción muy cualitativo y con efectos mucho más cuantitativos que el que supuso la Ley de despenalización del aborto de 1985 en los tres supuestos conocidos. Después del genocidio nazi se pactó la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) que implicaba que la humanidad, al proclamar la existencia del derecho a la vida del ser humano, había descubierto su propia dignidad. Y de esa dignidad humana es de donde surgen los derechos inviolables que le son inherentes tal y como afirma la Constitución Española. Ahora, de salir adelante la reforma, la vida en España ya no será ni siquiera un bien jurídico puesto que el Gobierno pretende ponerle un plazo. Cuando se pone plazo a la vida humana deja de ser un bien en sí misma y cuando no se condena penalmente a los que quitan la vida de los demás deja de ser un bien jurídico protegido.
Existe un orden natural de las cosas. El derecho a la vida es un derecho que surge de la naturaleza humana y sólo las sociedades totalitarias pretenden que el derecho surja de la Ley de tal manera que la Ley (y no la propia naturaleza) conceda el derecho a la vida. El derecho a la vida no se concede por la Ley; antes de la Ley ya se “tiene” como afirma la Constitución Española, reconociendo simplemente ese derecho a una vida que ya existía. Con la ley actual se ignora el supremo valor del derecho a la vida sobre los otros derechos. Ya la anterior Ley pero sobretodo el actual anteproyecto de Ley, totalitario, concede el derecho a quien lleve 23 semanas gestado por su madre y se niega al que no ha llegado a ese plazo. Pretender ordenar y regular la propia vida y existencia humana, dando plazos a la vida o prefiriendo otros derechos, es ir contra ese orden natural y supone en definitiva abrir la puerta a un lugar que carece de sentido alguno para el ser humano y su bien y que conduce, como está ocurriendo, a la destrucción sistemática de seres como nosotros.
Lo importante al final no es que el aborto sea delito o no lo sea, no es que la vida sea un derecho o deje de serlo. Lo importante es que, siendo el supremo bien la vida humana y desprotegiéndola de esta manera en el vientre de la madre, demuestra en el fondo lo poco que conocemos nuestro ser, la poca importancia que le damos, el bajo concepto que tenemos de nosotros mismos y la poca consideración que tenemos por nuestra propia dignidad y por la vida de los demás. En realidad no negamos el valor de nuestra vida unida a la de nuestra madre pero simplemente no la protegemos. Ello se ve confirmado con la nula voluntad de buscar alternativas al aborto por parte del Gobierno.
¿Cuál es en definitiva el fin buscado asumiendo esto? No es el libre sino el irresponsable ejercicio de la sexualidad. La pareja que tiene relaciones sexuales sabe que puede generar una vida nueva. No podemos disponer (como ocurría antes y por eso no es progreso) de la vida de los propios hijos, quienes con esta reforma hasta la semana 22 son cosas de nuestra propiedad para pasar en la semana 23 a ser personas cuya vida debe ser protegida. El anteproyecto sostiene que antes de ese plazo debe prevalecer la libertad (que no derecho) de la mujer a abortar y después del mismo debe prevalecer el derecho a la vida del feto por ser viable, induciéndose al parto. Sin embargo, por el bien de la vida incipiente y de la mujer se debería regular en serio la especial relación que existe entre ellos. Si se acepta el riesgo de generar una vida y no se quiere asumir la responsabilidad de la maternidad, se debería obligar a la madre a continuar la gestación hasta la viabilidad del bebé y conceder al padre la posibilidad de asumir la paternidad él solo. En caso de negarse el padre a ello y para que la mujer no se vea empujada a abortar, se deberían buscar soluciones alternativas que podrían regularse como las ayudas públicas o de organizaciones no gubernamentales, la donación en adopción o el registro de personas dispuestas a acoger a los bebés no deseados.
CARLOS MACEDA, ABOGADO DELEGACIÓN MENORCA de ASOCIACIÓN BALEARES VIDA.
Editorial: Eluana, descansa en paz
19 de febrero de 2009
BalearesVida. Eluana no ha muerto, solo descansa en paz. No ha muerto, pues nadie le ha pegado un tiro, pero le hemos dado el descanso en el beber y en el comer y la hemos quitado de en medio haciéndole pasar hambre y sed, con ese guante blanco (y de látex) que hoy se nos da tan bien. Bajo un halo de humanidad, ha “muerto con dignidad”, con un padre cobarde encerrado en su casa para evitar el acoso social, en un centro hospitalario acompañada por un grupo, al que no se qué nombre dar, pero que emplean batas blancas para trabajar, que han permanecido día y noche a su lado controlando minuto a minuto las constantes vitales cómo se van. Por más vueltas que le doy, la escena me parece surrealista total. No entiendo nada, ni de humanidad, ni de dignidad, ni de lo que es el amor paterno o la simple amistad.
Eluana no vivía sometida a ningún tratamiento especial ni extraordinario, simplemente se la alimentaba como se alimenta a un bebé o a un amigo o familiar que se ha roto los brazos y no se puede valer. El clamor popular, 25 neurólogos firmando un documento en el que decían no poder asegurar que fuera una situación irreversible, ya que se han dado casos de gente que ha salido de un estado de coma después de más de 20 y 30 años, toda la gente que se ha ofrecido para quedarse con ella, quererla y cuidarla,..no ha bastado para frenar esta esquizofrenia general que nos enerva en los nuevos dioses que, habiendo alcanzado un progreso adecuado, nos acredita como aptos para decidir sobre la vida y la muerte, sobre quién es digno para vivir y quien se merece morir. Estamos jugando con fuego, estamos haciéndole guiños a un tema que, como todo, con uno empieza. Hace dos años fue Terry, hoy Eluana, mañana, el abuelo que tiene alzhéimer, y dentro de nada, como dice la canción dándole la vuelta, “así morimos, así morimos, tú, yo, ese y aquel”.
Cada día confirmo que en vez de progreso, lo nuestro es retroceso, y que toda la grandeza que el ser humano tiene cuando levanta la vista y mira al cielo, la pierde cuando se cree dueño y señor del mundo entero. Volvemos al principio, entramos en el Génesis y me convence más creer en un Dios bueno, dueño de la vida, que me la da y me la quita, que en seres enaltecidos y endiosados que, porque dicen ser compasivos, no tienen piedad ni saben de humanidad.
La millonaria campaña iniciada por el gobierno, supuestamente para evitar embarazos en jóvenes, no dice la verdad, denigra a los jóvenes e impone una visión de la sexualidad que no respeta la dignidad de la persona.
Han aumentado los embarazos en adolescentes porque se inician antes y hay más promiscuidad. La solución no está en suministrar más anticonceptivos porque nunca se han consumido tantos como ahora, la cuestión está en que se ha minusvalorado e instrumentalizado un acto tan importante como el que puede engendrar una nueva vida humana . Y como si de un juego se tratara, como una carta más de la partida de las movidas nocturnas, se juega a enrollarse a veces sin saber cómo ni con quién porque las condiciones físicas y mentales, no son las mejores.
Las campañas oficiales de pensamiento único impuestas a nuestros adolescentes y jóvenes no sólo no han reducido el nº de embarazos sino que éstos han aumentado y terminado, en un alto porcentaje, en abortos. ¿No sería lógico cambiar de estrategia? ¿No habría que atacar las causas de raíz? Pero no olvidemos que, como en el caso del aborto, aquí también hay negocio y siempre para los mismos.
El ministerio de Sanidad debe velar por la salud de todos y está engañando. Se da por hecho que los jóvenes no pueden vivir sin relaciones sexuales y que el preservativo es lo más de la prevención y el progreso. Sin embargo, todos los estudios serios muestran que el preservativo no protege 100 por 100 ni teórica ni mucho menos prácticamente. Pero aunque lo hiciera ¿quién los protege del daño psicológico y moral que estos comportamientos les están ocasionando? Afortunadamente no todos los jóvenes viven como nos muestra este anuncio cargado de erotismo, ni consienten que se les utilice como rollo pero parece ser que se quiere unificar a la masa, una masa a la que consideran animalizada y estúpida.
Desde la Federación Española de Asociaciones Provida queremos protestar enérgicamente contra esas campañas que claramente van a ser el caldo de cultivo para nuevos embarazos y abortos, que van a traer también nuevos contagios de numerosas enfermedades de transmisión sexual y van a cegar la conciencia de los jóvenes ya que presentan actos irresponsables e ilícitos como comportamientos normales e inevitables. Tenemos derecho a la verdad y a que nuestro dinero se emplee en campañas eficaces que cambien los hábitos de comportamiento que son la causa de tantos problemas.
Queremos apostar por los jóvenes y animarlos a no dejarse engañar, a practicar la abstinencia positiva que ayuda a madurar, a cultivar una amistad sana, a construir su futuro con respeto y amor verdadero. Y a aquellos que están viviendo de otra manera les decimos que no se resignen a seguir así y se animen a dar un golpe de timón en sus vidas.
Alicia Latorre Cañizares, presidenta de la Federación Española de Asociaciones Provida
Por: José Pérez Adán
Ser provida es defender la vida de los demás desde su inicio a su término como el valor básico sobre el que se asienta la convivencia en sociedad. Los provida no solo opinamos que la vida comienza en la fecundación y acaba en la muerte natural sino que nos comprometemos en obras y acciones para proteger el derecho a la vida de todo ser humano concebido y el derecho a una muerte digna y no procurada de todo enfermo terminal. Ser provida es un compromiso vital que mueve a la acción, por eso a los provida se nos nota nuestra condición.
Se nos nota, en primer lugar, en que nos asociamos para procurar la liberación de tantos seres humanos que se encuentran indefensos ante la violencia que se ejerce contra ellos para causarles la muerte. Nunca antes en toda la historia de la humanidad una idea, la de que la vida de los más débiles depende de la opinión de los que tienen poder sobre ellos, había causado tanta muerte y tanta injusticia como ahora. Las víctimas se cuentan por millones y la mayoría de los estados miran para otro lado a la hora de proteger y defender el más básico de todos los derechos. Ante esta situación los provida nos juntamos: unimos nuestros esfuerzos a los demás para representar un impulso eficaz que salve vidas. El provida no va por libre defendiendo una opinión personal: se une a otros para hacer frente a una de las mayores injusticias de que ha sido testigo la historia humana.
Los provida, por otro lado, predicamos también con el ejemplo. Nuestro compromiso con la vida se nota en que la cuidamos y respetamos integralmente. Por eso rechazamos todo aquello que ponga la vida humana en situación de riesgo evitable: tanto la propia como la de todos. Sería incoherente que un provida adoptase rutinas, hábitos y vicios que desdicieran lo que afirma defender. Así, un provida rechaza las drogas por respeto a su vida, rechaza superar los límites de velocidad por respeto a la vida de los demás, y rechaza el deterioro medioambiental por respeto a la vida de todos. Pero, además, la coherencia va más allá de sus acciones y llega también a sus opiniones: un provida no puede estar a favor de la pena de muerte, ni de la violencia mortal en ninguna circunstancia.
A los provida se nos nota nuestra condición, en tercer lugar, en que respetamos sobremanera la maternidad. Por un lado fomentamos el apoyo al entorno que mejor procura la concepción: el compromiso de amor en la familia estable. Por otro lado hacemos todo lo posible para aliviar la situación de angustia que a veces puede sobrevenir ante un embarazo inesperado. Pensamos que el respeto a la maternidad comienza y se fundamenta en la educación y pasa necesariamente por la ayuda a las madres gestantes. Los provida defendemos una educación para el amor y la responsabilidad que fomenta el autodominio. Asímismo, apoyamos con todos nuestros recursos y energías los centros de acogida a la vida que hemos contribuido a formar allí donde desarrollamos nuestra labor.
En cuarto lugar, por último, a los provida se nos distingue en la medida en que aspiramos a fundamentar nuestra misión mediante una continua actualización del conocimiento y en que dispensamos y regalamos nuestras ideas sin descanso. La formación y la difusión permanentes forman parte de la razón de ser provida y es en el ejercicio racional donde encontramos justificación para nuestros desvelos. Por esto pensamos que nuestro compromiso social y público rinde un servicio inestimable al avance de la ciencia y al desarrollo humano. No existe progreso posible que no tenga la vida como fin. Por el contrario sabemos que la mediatización y el consumo de vidas para cualquier interés rinde a la ciencia que lo ampara esclava de la tiranía y abre la puerta a la más cruenta de las dictaduras y a la opresión.
Los provida nos sabemos rebeldes. No nos conformamos con la impunidad que ampara el desprecio a los más débiles y queremos cambiar este estado de cosas. Nuestro proyecto no es de ningún partido o iglesia sino un reclamo de dignidad universal que ampara la justicia y que debe proteger el derecho. Nos damos cuenta de que hay mucha gente de acuerdo con nosotros y queremos invitarles a defender la vida con su vida. Los provida lo somos independientemente de nuestra opción política, religión, renta, procedencia, o capacidad. Queremos alumbrar un nuevo mañana que respete al ser humano sin importar su etapa de desarrollo, su edad, sus características físicas o psíquicas, su salud y su origen, y este mañana pertenece a todos. Si no lo has hecho ya, únete a nosotros: muchas vidas te lo agradecerán de por vida.
José Pérez Adán
Si estás en sintonía con nuestra llamada y quieres ayudar, puedes escribir al remite de este correo y te facilitaremos el contacto más próximo a tu lugar de residencia.
13 de octubre de 2008

La Asociación Baleares Vida, en referencia a la aprobación, por parte de la Comisión No Permanente de Salud del Parlament Balear de una proposición no de ley presentada por el Bloc, en la que se insta al Gobierno central a modificar la actual ley de interrupción voluntaria del embarazo; con nueve votos a favor y siete en contra, y en la que plantea que el Gobierno amplíe hasta tres meses el plazo de interrupción voluntaria del embarazo para, según un comunicado del Bloc, "acabar con la inseguridad política, garantizando una mayor seguridad tanto para profesionales como para las mujeres embarazadas", planteado al mismo tiempo la necesidad de garantizar una adecuada educación sexual y el acceso "de todo el mundo a los métodos anticonceptivos y de emergencia".quiere
manifestar ante toda la opinión pública:
El total desacuerdo con la aprobación de esta Proposición no de Ley por las siguientes razones:
PRIMERO.- Porque todos sabemos que la intención y el fin último de la misma es coaccionar el trabajo del Comité -supuestamente independiente- de Expertos sobre el aborto que el Gobierno del Sr. Zapatero ha creado con el objeto de justificar la legalización del aborto en nuestro país.
SEGUNDO.-Porque si, como dicen, pretenden consultar a la sociedad civil española y abrir el debate en el seno de la misma, con esta iniciativa lo cierran de un portazo y preparan el camino para justificar la despenalización del asesinato de inocentes mediante el procedimiento de la mal llamada interrupción voluntaria del embarazo más y mejor conocida por ABORTO.
Denunciamos la complicidad de partidos como UM que en este tema mantienen una doble moral política presentándose a la sociedad como defensores de valores tradicionales de nuestra tierra y por otro lado apoyando actuaciones de la extrema izquierda contrarios a los mismos al tiempo que llamamos la atención sobre el comportamiento de Partido Popular que en esta cuestión mantiene una actitud excesivamente electoralista pero carente de acción política clara y contundente en consonancia con la gravedad del tema en cuestión y que no es otro que la DEFENSA DE LA VIDA.
La Asociación Baleares Vida, en referencia al comunicado emitido por la Consellería de Salud y Consumo en el Consell de Govern el pasado viernes 19 de Septiembre a las 12,30 hrs. sobre la dispensación gratuita de la comúnmente llamada “píldora del día después” en centros de salud y hospitales públicos de las Islas Baleares, quiere manifestar:
El total desacuerdo con la aprobación del Decreto por las siguientes razones:
-Porque todos sabemos que este fármaco se dispensa en muchas ocasiones sin prescripción médica alguna, generalmente en fines de semana y en centros ambulatorios.
-Porque si es por políticas de salud y género, no entendemos que se dispense a niñas que en muchos casos no tengan necesidad de ella, pues en la mayoría de los casos el embarazo no se habrá siquiera producido.
-Porque si, como dicen, la dispensación de la píldora forma parte de las actuaciones “multisectoriales” dirigidas a conseguir una buena educación sexual de la juventud, no entendemos ni consideramos que estas actuaciones sirvan para arraigar una cultura preventiva de nada, pues esta píldora no previene de embarazos no deseados, sino que en caso de haberse producido, sencillamente acaba con ellos, es decir, los aborta; no previene las enfermedades de transmisión sexual, porque no es la terapia médica adecuada para estos casos y tampoco sensibilizan a la población respecto a la salud afectiva, porque a mayor promiscuidad sexual las personas lo único que consiguen es desestabilizarse, pues la afectividad no es genital, sino sentimental y emocional y el sentimiento es sólo propio de la especie humana.
-La gratuidad de la píldora no da cumplimiento alguno al principio de universalización de la asistencia sanitaria ni es condición de igualdad entre las ciudadanas, simplemente es un negocio montado entre autoridades sanitarias, laboratorios y los cuatro que se llenan los bolsillos que se aprovechan de la debilidad de la que al final siempre paga: la mujer, y concretamente niñas, adolescentes, minusválidos y marginadas.
Consideramos que este Decreto es un engaño total y absoluto a la población. La píldora del día después p uede ser abortiva en el caso de que la ovulación sea inminente, en momentos anteriores a la ovulación puede inhibirla y si se toma después de la ovulación, no sirve para nada, se toma inútilmente. El efecto anti-implantatorio (abortivo), si ha fallado la anulación de la ovulación, está ahí. Es decir, puede ser abortiva en determinados casos, porque la mujer no suele saber en que momento del ciclo se encuentra.
Tampoco es recurso alguno en la prevención y la disminución de los abortos, pues “oculta” los abortos. A partir de ahora no existirán porque serán “abortos no registrados” en los centros privados y públicos autorizados para esa práctica. Pasarán a contabilizarse en Sanidad, por obra y gracia de nuestras autoridades sanitarias, como “tantas píldoras dispensadas”, gratuitamente, e intentarán así modificar y adulterar las estadísticas oficiales sobre el aborto en nuestra comunidad por el problema que les produce aparecer los primeros en la foto, porque la realidad es que no sienten el más mínimo dolor ante el drama de miles de mujeres de nuestras islas que son marginadas y abandonadas a su suerte.
Se pueden empeñar en aclarar al final de su nota que la píldora del día después no es un método abortivo. A los buenos profesionales sanitarios, el engaño y la mentira no les surtirá efecto, pero reírse de los débiles parece ser que sale gratuito.
Confiamos pues en que este personal sanitario (médicos, enfermeras, celadores,…) sean algo más responsables que nuestras autoridades y cada uno, desde su puesto de servicio, cuide de la salud de los habitantes de las Islas Baleares y aplique el Código de ética y deontología medica de respeto a la vida y a la dignidad de la persona.
FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE ASOCIACIONES PROVIDA
ONG Consultiva Especial del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas
Secretaría General
Tel.: 629265879
Correo-E.: info@provida.es
Presidencia: 608046604; Correo-E.: presidencia@provida.es
NOTA DE PRENSA DE LA FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE ASOCIACIONES PRO VIDA
Queremos expresar nuestra profunda preocupación por las intenciones que el gobierno ha manifestado respecto al aborto y a la vez nuestra esperanza de que hablar sobre el tema arroje luz sobre esta terrible realidad.
Estamos de acuerdo con Dª Leire Pajín en que hay una situación que corregir pero la ampliación de la ley del aborto no es precisamente la solución.
Hay que corregir la situación de desamparo en la que se encuentran muchas mujeres embarazadas y el nulo compromiso institucional por ayudarles. Hay que corregir el desprecio hacia el ser humano no nacido a quien se ignora, se cosifica y se sacrifica injustamente. Hay que corregir la pretensión de convertir los delitos en derechos y la utilización de un lenguaje engañoso y manipulador y corregir a los que defienden que una violencia tan despiadada contra el no nacido y su madre es signo de progreso y libertad. Por último hay que facilitar tratamiento a las mujeres que sufren el síndrome postaborto y también plantearse serias campañas que propicien un cambio de comportamiento en los adolescentes y en la población en general que atacaría de raiz muchos problemas.
Para todo ello es necesario un debate serio y real en el que deberían participar personas sin intereses económicos ni políticos en la práctica del aborto, que arrojen luz sobre la realidad médica, psicológica y social, mujeres que hayan padecido las consecuencias del aborto y las que a pesar de los problemas dieron a luz a sus hijos, juristas que velen por que ninguna ley viole derechos fundamentales o sea contraria al valor y dignidad del ser humano y todo ello con la garantía de que los medios de comunicación permitan que la información llegue a la sociedad sin ser distorsionada.
Entretanto, debería velarse por que se cumpliera la ley vigente con absoluto rigor y acabaran los claros abusos y el fraude manifiesto que son ya de dominio público.
Con estas condiciones y una actitud honesta de buscar el bien común estaríamos en condiciones de revisar esta ley que, como dice la ministra, lleva demasiados años.
3 septiembre 2008
Fernando Pascual
Profesor de Filosofía en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum - 20/06/2008
Es fácil ayudar a encontrar la verdad a alguien que afirme que el fuego no quema: basta con acercarle un poco la mano a una hoguera para convencerle. Es más difícil convencer a todos sobre argumentos que son parte de la discusión pública, como son el caso del aborto, de la eutanasia, de las normas más justas para organizar un estado, etc.
La diferencia entre el primer problema (“¿el fuego quema?”) y los otros problemas (“¿es justo permitir el aborto?”) radica en la mayor o menor dificultad de poder conocer la realidad sobre la que preguntamos. Es posible que en algún rincón del planeta donde no conozcan qué es la nieve, alguno piense que es caliente o que tiene color negro. A este personaje le podemos sacar de su error llevándole a alguna montaña nevada, con alguna filmación sobre la nieve, o con una revista científica que presente los datos sobre ese fenómeno del agua que cristaliza y se convierte en blancos y frescos copos de nieve cuando baja mucho la temperatura.
Curiosamente, mientras aumentan los descubrimientos en medicina y biología algunos están interesandos en promover dudas sobre la licitud del aborto. Si hace muchos años alguien podía creer que el feto era como una verruga en el vientre de la madre, algo que uno puede quitar si molesta, hoy serán muy pocos los que lleguen a creer algo parecido. Si antes era posible que el embarazo fuese peligroso para la mujer, hoy son muchas las técnicas para paliar dolores, para superar momentos de crisis e, incluso, para adelantar el parto y colocar al pequeño en una incubadora. Si antes se podía dudar sobre el proceso de crecimiento que va desde la fecundación hasta el nacimiento, hoy tenemos infinidad de datos, fotografías y certezas científicas (aunque siempre hay nuevas cosas por investigar) sobre ese recorrido emocionante que se inicia nuestro día 1º y que llega hasta el romper aguas y asomarse de una cabecita a la luz de la vida extrauterina.
¿Por qué, sin embargo, a pesar de tantos progresos hay todavía quienes siguen defendiendo el “derecho” al aborto? Quizá simplemente porque no han visto lo que es un aborto. O, porque viéndolo, no quieren reconocer lo que allí ocurre. Si es verdad que no hay más ciego que aquel que no quiere ver, también es verdad que no hay más criminal que aquel que dispara a ciegas diciendo que si mata a alguien es culpa del otro porque se le ocurrió pasar por ahí...
Que hoy día el aborto se haya convertido, injustamente, en un tema “discutible” no es señal de que haya gente muy inculta. Es erróneo acusar a los abortistas de iletrados: a veces han estudiado mucho y tienen títulos en universidades famosas... Pero con toda su ciencia no llegan a ver algo evidente: en cada aborto eliminamos a un ser humano, tan humano como nosotros. El hecho de que tenga unas dimensiones microscópicas o unos centímetros, o que sea blanco, negro, indio o mestizo, pobre o rico, “macho” o “hembra”, no quita su dignidad.
El día en el que el aborto quede definitivamente catalogado como lo que es, un crimen, habremos dado una señal de civilización y de progreso, y entonces dejará de ser un “tema discutible”. A la vez, puesto que sabemos lo grave que es el que una madre procure la muerte de su hijo, buscaremos caminos para ayudar a las mujeres en su embarazo y después del mismo, para que no se vean presionada a abortar.
Así nacerán muchos hijos que un día nos podrán decir: ¡gracias por permitirnos nacer al ayudar a nuestras madres a acogernos! ¡Gracias por construir un mundo más humano y más justo!